Maquinas...
Eso somos. Así lo veo desde hace cinco años. Somo maquinas con
cerebros de maquinas; tal como dijo Charles Chaplin.
No sentimos dolor, angustia o miedo; no sentimos amor, compasión
o cualquier otra emoción... ya no.
Somos fríos, calculadores. Somos como Robots, controlados por un
mecanismo dictador.
Somos de hojalata. Nos han hecho tanto daño que no nos importa
con que otra cosa punzo-cortante nos ataquen... ya no dolerá. Ya no.
Estamos atascados en esta cutre sociedad que no sabe hacer otra
cosa mas que juzgar y criticar. Si no eres una maquina no serás
bienvenido a disfrutar en la jungla de la desesperación.
Lo he aprendido de todas las personas que me rodeaban hace cinco
años. Ya decía yo que era demasiado bueno para ser verdad. Nadie,
absolutamente nadie es tan bueno como para preocuparse por alguien
mas que no sea precisamente esa persona... ya no.
Muchos, al igual que yo, han quedado solos, decepcionados y
adoloridos y, han sido estas maquinas las que nos han hecho daño.
Pero no solo de eso son capaces de hacer estos hombres y mujeres de
hojalata, no; son capaces de destrozar su tierra, su pueblo, un
país... la humanidad misma.
“La maquinaria que proporciona abundancia, nos ha dejado en la
indigencia. Nuestra ciencia nos ha hechos cínicos; nuestra
inteligencia duros y faltos de sentimientos. Pensamos demasiado y
sentimos demasiado poco”...
Maquinas...
Maquinas...
Maquinas...
Maquinas...
Eso somos. Así lo veo desde hace cinco años. Somo maquinas con
cerebros de maquinas; tal como dijo Charles Chaplin.
No sentimos dolor, angustia o miedo; no sentimos amor, compasión
o cualquier otra emoción... ya no.
Somos fríos, calculadores. Somos como Robots, controlados por un
mecanismo dictador.
Somos de hojalata. Nos han hecho tanto daño que no nos importa
con que otra cosa punzo-cortante nos ataquen... ya no dolerá. Ya no.
Estamos atascados en esta cutre sociedad que no sabe hacer otra
cosa mas que juzgar y criticar. Si no eres una maquina no serás
bienvenido a disfrutar en la jungla de la desesperación.
Lo he aprendido de todas las personas que me rodeaban hace cinco
años. Ya decía yo que era demasiado bueno para ser verdad. Nadie,
absolutamente nadie es tan bueno como para preocuparse por alguien
mas que no sea precisamente esa persona... ya no.
Muchos, al igual que yo, han quedado solos, decepcionados y
adoloridos y, han sido estas maquinas las que nos han hecho daño.
Pero no solo de eso son capaces de hacer estos hombres y mujeres de
hojalata, no; son capaces de destrozar su tierra, su pueblo, un
país... la humanidad misma.
“La maquinaria que proporciona abundancia, nos ha dejado en la indigencia. Nuestra ciencia nos ha hechos cínicos; nuestra inteligencia duros y faltos de sentimientos. Pensamos demasiado y sentimos demasiado poco”...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Te gustó?. ¡Opina!