Esas
palabras inciertas que decimos a veces o casi siempre sin saber por
qué. Se nos va de las manos la realidad al pronunciar cada una de
ellas, aun sabiendo que hacemos daño a quien queremos. Letales, hoja
de doble filo, capaces de asesinar, de suicidarte.
Te preguntas
por qué, no encuentras la respuesta, te haces daño psicológico.
Trata
de huir de ellas, son enormes, peligrosas y hacen tanto daño como
una bomba cuando estalla la verdad.
Huye,
huye lo mas rápido de toda la ficción, no dejes que te enrede;
corre mas deprisa, ¡te alcanza!. Debes ser capaz de detectarlas a
tiempo. Huye también de quienes las lanzan, también son de
cuidado.
Mas importante aun... No seas portador de una.
"Una mentira siempre va pisándole los talones a otra."- Terencio.
